viernes, 31 de mayo de 2013

La casa de cristal

Una vez yo vi
una casa de cristal,
y la verdad,
no estaba mal.
Se veía todo lo que hacían:
la mamá cocinaba
y el niño jugaba
- ¿Quieres entrar?
Me dijo el niño
- Voy a probar
a ver que veo.
Desde dentro veía
a los que pasaban
pero todos
a la casa miraban
- Tengo que hacer pis
¿que voy a hacer?
en el vater
me pueden ver.
Todos somos curiosos
y nos gusta mirar
pero no nos gusta
que nos puedan ver.
No espíes 
si no quieres que te espíen
enseña lo que quieras
y mira sólo lo que te dejen.
Defiende tu intimidad
y defendiendo la tuya
defiende también la de los demás.

jueves, 22 de marzo de 2012

La gatita Margarita

Que difícil es 
cuando quieres ser pez
y no puede ser.
La gatita Margarita
no quería se minina,
quería nadar 
en el ancho mar.
Se tiró al agua
y sus maullidos
se oian en Managua.
Un perro por allí pasaba,
se tiró para salvarla
y cuando la sacó
la gatita se quejó:
¿porqué tu puedes nadar y yo no?
El perro contestó:
- Cada uno en su lugar, 
a los árboles yo no puedo trepar.
- Pues yo no quiero ser gato
yo quiero nadar.
- Mira gatita que te puedes ahogar.
- Voy a aprender
sólo es cuestión de entrenar.
Y dicho esto,
saltó otra vez al mar.
El perro miraba,
la gatita maullaba,
el perro esperaba,
la gatita chillaba.
Cuando la volvió a sacar
no dejaba de temblar:
- Ya no quiero ser pez,
¡ahora quiero volar!